Factores ambientales

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Al trasladarnos a entornos y ambientes diferentes a los que habitamos cotidianamente, nuestro organismo puede reaccionar ante los cambios y sufrir alteraciones. Para evitar que éstos afecten nuestra salud, es importante tener en cuenta algunos aspectos:

ALTITUD

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El ascenso a montañas o la visita a ciudades que se encuentran a gran altura sobre el nivel del mar pueden producir un malestar físico que se denomina comúnmente como "mal de altura".
Esta afección se produce debido a una falta de oxígeno (hipoxia) como consecuencia de la disminución de la concentración de este gas de la atmósfera a determinadas altitudes, generalmente a partir de los 2.500 metros.
Los síntomas generalmente son: dolor de cabeza, náuseas, insomnio, fatiga y falta de apetito.
Algunas recomendaciones para prevenir malestares en la altura son:

  • Evitar realizar el ascenso en un solo día, si es posible pasar una noche en la mitad del tramo para aclimatarse.
  • Beber abundante cantidad de agua.
  • Evitar esfuerzos excesivos y el consumo de alcohol durante las primeras 24 horas.
  • Los viajeros con cardiopatía o enfermedad pulmonar previa deben consultar con el médico antes de viajar.

 

SOL Y CALOR

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Los cambios repentinos de temperatura y humedad pueden tener efectos adversos para la salud. La exposición a altas temperaturas puede generar deshidratación y provocar un golpe de calor, debido a que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.
También, la exposición al sol puede producir un severo daño en la piel. Así como el aire caliente, seco y con polvo puede provocar irritación e infección de los ojos y del tracto respiratorio.
Por eso, es importante estar alerta a los siguientes síntomas: sed intensa y sequedad en la boca, aumento de la temperatura corporal superior a 39°, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, agitación y dolor de cabeza.
Para prevenir complicaciones producto del calor y la exposición solar, se recomienda:

  • Beber abundante cantidad de agua, aunque no se tenga sed.
  • Evitar bebidas con cafeína o con azúcar.
  • Tomar duchas o mojarse el cuerpo con frecuencia, en especial bebés y niños.
  • Utilizar ropa holgada y cómoda de colores claros, que cubra los brazos y las piernas, y usar gorro o sombrero y anteojos de sol.
  • Evitar realizar actividad física o grandes esfuerzos.
  • No exponerse al sol durante las horas centrales del día.
  • Usar protector solar con FPS mayor a 15 en las zonas descubiertas y repetir la aplicación cada 2 horas.

FRIO

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Las afecciones causadas por el frío se pueden presentar en destinos de altura, épocas invernales o lugares con gran amplitud térmica, es decir donde disminuye bruscamente la temperatura durante la noche.
La hipotermia es una de las complicaciones que se pueden producir en estas zonas. El cuerpo disminuye su temperatura por debajo de los 35⁰ y la persona comienza a presentar temblores o escalofríos, confusión, torpeza en los movimientos, presión arterial baja, hasta perder la conciencia.
Otro problema producto del frío es el congelamiento de los miembros, el más habitual es en los dedos de los pies. Se producen lesiones en los tejidos debido al bajo flujo sanguíneo y los síntomas son: endurecimiento, hinchazón, piel de color rojo a blanco o azul, ampollas, falta de sensibilidad, hormigueo.

Para evitar problemas producto de las bajas temperaturas:

  • Mantener una buena alimentación y consumir colaciones entre las comidas principales.
  • Beber abundante cantidad de líquidos, preferentemente calientes.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Utilizar ropa impermeable en zonas de nieve o lluvia y usar gorro, guantes y calzado adecuado.
  • Vestir con varias capas de ropa para favorecer la aislación y evitar la pérdida de temperatura.
  • No comer nieve o hielo para reemplazar el consumo de agua.

AGUA Y ALIMENTOS

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La seguridad de los alimentos, las bebidas y el agua de consumo depende principalmente de normas de higiene aplicadas durante su preparación y manipulación. Muchas enfermedades infecciosas como el cólera, la hepatitis A o la salmonelosis, así como los parásitos intestinales, se transmiten por el agua o alimentos contaminados.

También se puede producir la denominada "diarrea del viajero", uno de los problemas de salud más comunes durante los viajes. La diarrea puede ir acompañada de náuseas, vómitos, dolor abdominal o fiebre y puede ser causada por numerosos agentes infecciosos como bacterias, virus y parásitos.

Las principales medidas para evitar enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos son:

  • Lavarse frecuentemente las manos, en especial antes de las comidas y luego de ir al baño.
  •  Beber solamente agua segura (envasada) y no consumir hielo.
  • Utilizar agua segura para preparar alimentos o lavarse los dientes.
  • Consumir alimentos bien cocidos y preferentemente calientes y no ingerir verduras crudas.
  • Evitar los alimentos de elaboración casera y/o los de puestos de venta callejeros.
  • No consumir productos lácteos que no hayan sido pasteurizados.
  • Tomar abundante agua. La rehidratación también puede hacerse con sales de rehidratación oral. Existen preparados comerciales que deben incluirse en el botiquín de todos los viajeros.

Ver más información en el sitio de Agua Segura del Ministerio de Salud de la Nación.

AGUAS RECREATIVAS

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Los baños en el mar, los lagos y los ríos con fines recreativos tienen un efecto beneficioso para la salud, debido a que permiten hacer ejercicio y favorecen el descanso y la relajación. Sin embargo, pueden suponer algunos riesgos para la salud como: lesiones y ahogamiento; enfriamientos, que producen calambres o falla cardíaca; infecciones por el contacto con bacterias, hongos, parásitos o virus (como diarreas o leptospirosis); o intoxicaciones por sustancias químicas.

  • Utilizar chaleco salvavidas cuando se utilizan pequeñas embarcaciones.
  • No ingerir alcohol antes de nadar, remar o practicar otros deportes acuáticos.
  • Evitar el contacto con aguas contaminadas y con arena o tierra sucia.
  • Usar calzado al andar por las orillas, bancos de ríos y terrenos con lodo.
  • Evitar tragar agua durante la inmersión.

ANIMALES E INSECTOS

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Los animales salvajes suelen no acercarse a las personas, sin embargo si hay una intrusión de su territorio o se encuentran enfermos pueden producirse ataques. Las mordeduras pueden provocar heridas graves e incluso transmitir alguna enfermedad, como la rabia o el tétanos.

En zonas tropicales y desérticas suele haber serpientes, arañas y escorpiones. La mayoría de los venenos de estos animales afectan a la coagulación de la sangre, lo que puede producir hemorragias y la disminución de la presión sanguínea. Si la persona afectada no es tratada en forma urgente con el correspondiente antídoto puede producirse la muerte.

Otros insectos muy comunes en todo el mundo son los mosquitos. En algunas zonas, la picadura de estos insectos puede producir graves enfermedades, como el dengue, la fiebre amarilla o el paludismo. Los síntomas iniciales son similares: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y vómitos.

En el caso de la fiebre amarilla existe una vacuna preventiva que puede aplicarse en forma previa al visitar territorios donde la enfermedad es endémica. Esta vacuna se aplica en Sanidad de Fronteras.

Para prevenir mordeduras y picaduras es recomendable:

  • Evitar el contacto con animales domésticos o salvajes.
  • Usar botas o calzado cerrado y pantalones largos en terrenos donde pueda haber serpientes, arañas y escorpiones.
  • Examinar la ropa y el calzado antes de ponérselos para comprobar si hay algún insecto.
  • Usar mangas y pantalones largos si se desarrollan actividades al aire libre.
  • Utilizar espirales o tabletas repelentes en los ambientes donde se va a dormir y colocar mosquiteros.
  • Proteger las cunas y cochecitos de bebés con tul.
  • Utilizar repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa. Renovar su aplicación cada 3 horas aproximadamente. Utilizar productos que contengan DEET (N,N-dietil-m-toluamida), ya que son los más eficaces.


ANTE LA PRESENCIA DE SÍNTOMAS DURANTE EL VIAJE O A SU REGRESO, ACUDA RÁPIDAMENTE A UN CENTRO DE SALUD.