Personas con enfermedades preexistentes

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Las personas que padecen afecciones crónicas como cáncer, enfermedades cardiovasculares, renales, respiratorias, hematológicas, diabetes o anemia severa, como así también quienes reciben algún tratamiento, o han sido hospitalizadas o intervenidas quirúrgicamente deben consultar al médico antes de emprender un viaje.

Medicación

Se aconseja llevarla en cantidad suficiente para todo el tiempo que dure el viaje. También se aconseja tener una copia de la receta de los remedios por si se requiere adquirir más fármacos.

Otra medida de precaución ante una eventual pérdida o robo, es llevar la medicación por duplicado en el equipaje que se despacha.


Viajes en avión

Quienes tienen problemas médicos, están en tratamiento médico, se han sometido recientemente a cirugía o han sido internados deben consultar a su médico antes de planificar un viaje en avión.

En caso de transportar fármacos, especialmente los que requieren receta, deberán llevarse en el equipaje de mano dentro de sus envases originales y con sus etiquetas visibles. Los objetos punzantes o cortantes (por ejemplo, jeringas) y los líquidos en cantidades superiores a los 100 ml deben ser despachados.

Si se viaja al exterior, se recomienda asimismo llevar un informe médico que certifique la situación de salud, la necesidad de los medicamentos y el tratamiento (aclarando nombres genéricos y dosis prescriptas), dado que puede ser solicitado durante los controles de seguridad de los aeropuertos.


Viajes en barco

Debido a los cambios del clima, la temperatura, la dieta y la actividad física que viven en el crucero las personas pueden experimentar un empeoramiento de las afecciones crónicas preexistentes (problemas cardiovasculares, diabetes, colesterol, hipertensión, etc.), en especial los adultos mayores.

Por lo tanto, en estos casos es muy importante realizar una consulta al médico antes de viajar, a fin de saber qué recaudos tomar durante el mismo.