Viajes en barco o crucero

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En los cruceros, el traslado constante de un puerto a otro amplía las posibilidades de que los pasajeros se contagien de enfermedades infecciosas (por ejemplo: sarampión, rubéola, varicela, meningitis meningocócica, hepatitis A, trastornos respiratorios o digestivos, gripe y norovirus).

Por otro lado, si se van a pasar varios días a bordo es necesario que los pasajeros que requieren medicación la lleven en cantidad suficiente en su envase original, junto con una carta del médico en la que se certifique que el viajero necesita esos medicamentos.

Los viajeros de cruceros que puedan requerir una asistencia médica especial deben consultar con su médico antes de embarcar, ya que los servicios médicos que pueden brindarse en un barco son similares a los de una enfermería. Si surgen problemas más graves, lo más probable es que el paciente sea trasladado a un hospital.


Antes de emprender un viaje en barco o crucero se recomienda:

• Consultar al médico sobre las vacunas, medicamentos contra el mareo y otras medidas de prevención a adoptar en función del destino, la duración del viaje, las probables actividades a realizar y la edad.

• Ir al dentista para asegurarse que tiene una buena salud dental.

• Contratar un seguro de salud que cubra una hipotética evacuación, si fuese necesaria.

• Abstenerse de embarcar si tiene en ese momento síntomas de alguna enfermedad aguda.

• Llevar todos los remedios en el envase original junto con una copia de las recetas y un certificado firmado por el médico.


Durante el viaje:

• Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, o utilizar un esterilizador para manos a base de alcohol.

• En caso de presentar diarrea o fiebre alta, no automedicarse y acudir al servicio médico del barco.

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