Bebés y niños

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Dado que los niños suelen ser más vulnerables que los adultos a problemas de salud, antes de emprender un viaje es importante adoptar algunas precauciones:

• Garantizar que tengan las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación completas y al día. Asimismo, el destino puede requerir otro tipo de vacunas, por lo que es imprescindible realizar una consulta con el pediatra al menos un mes antes de emprender el viaje.

• Viajar con seguro de salud y averiguar cómo y dónde obtener atención médica en el lugar de destino.

• Llevar la medicación habitual prescripta por el médico, acompañada de sus respectivas recetas.

• Las enfermedades gastrointestinales suelen ser más graves en lactantes y niños pequeños, ya que son más vulnerables a la deshidratación. Para prevenirlas, es importante garantizar que consuman agua segura y alimentos bien cocidos. Si el niño es amamantado por su madre, lo ideal es mantener la lactancia durante el viaje ya que es la mejor forma de asegurar alimentación adecuada y libre de contaminación.

• Si el lugar de destino es tropical o se viaja en verano, se deben tomar precauciones para evitar los efectos de la exposición solar tales como deshidratación, golpe de calor y quemaduras.


Viajes en avión

Los bebés sanos pueden viajar en avión 48 horas después de su nacimiento, pero es preferible esperar hasta que tengan 7 días. Los bebés prematuros deberán contar siempre con autorización médica para viajar en avión hasta que sus órganos se hayan desarrollado y estabilizado adecuadamente.

Los cambios de presión de aire en la cabina pueden provocar dolor de oído para los lactantes y niños. Una manera de aliviarlos es amamantarlos, darles alimento o un chupete para estimular la acción de tragar.

En caso de lactantes o niños muy pequeños, si la compañía no proporciona cunas portátiles, deben ubicarse sobre el regazo de un adulto y sujetarlos con el mismo cinturón de seguridad de quien lo sostiene.


Viajes en auto u ómnibus

Como medida preventiva frente a un eventual accidente de tránsito es fundamental que los niños viajen siempre en los asientos traseros con el cinturón de seguridad ajustado, y los bebés en butacas especiales acordes con su edad y peso.

Los niños menores de 5 años pueden padecer mareos por el movimiento, mientras que las náuseas y vómitos son más frecuentes en chicos de más edad. Para evitarlos, se recomienda ubicarlos en asientos donde puedan mirar el camino y anticipar los movimientos. Asimismo, existen algunos medicamentos que el pediatra puede recetar para prevenir este tipo de problemas.