Hepatitis virales: lo que necesitás saber

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¿Qué son, cómo se transmiten y cómo se pueden prevenir? ¿Sabías que el diagnóstico temprano permite tratarlas y controlarlas?

Las hepatitis son un conjunto de infecciones que afectan al hígado y son causadas más frecuentemente por los virus de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C, los cuales tienen un enorme impacto en la salud pública. La B y la C, por ejemplo, causan una infección crónica que puede llevar a una cirrosis o a un cáncer de hígado.

La coordinadora del Programa Nacional de Control de Hepatitis Virales, Gabriela Vidiella, explica que las hepatitis “son infecciones silenciosas que pueden no presentar síntomas por años, llegando en casos graves a la necesidad de un trasplante hepático”, y agrega que “al igual que en el resto del mundo, en Argentina solo un porcentaje menor de las personas infectadas están diagnosticadas”.

¿Cómo se transmiten?

La hepatitis A se transmite por el contacto con agua, alimentos u objetos contaminados con materia fecal. La hepatitis B se adquiere por el contacto con fluidos genitales durante las relaciones sexuales (orales, vaginales y anales) sin uso de preservativo, por contacto con sangre al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes, o de madre a hijo durante el parto. Al igual que la hepatitis B, la hepatitis C se transmite por el contacto con sangre. Y aunque se da en un porcentaje menor, la hepatitis C también puede transmitirse por vía sexual.

¿Cómo detectarlas?

La única forma de detectar las hepatitis es mediante un análisis de sangre. Una persona que desconoce estar infectada a lo largo de décadas puede desarrollar lentamente la enfermedad hepática.

¿Cómo se las puede prevenir?

Tanto la hepatitis A como la hepatitis B tienen vacuna y es garantizada por el Estado a través de su inclusión en el Calendario Nacional de Vacunación. La vacuna contra la Hepatitis A se aplica al primer año de vida. La vacunación para la hepatitis B es de 3 dosis, es universal, no tiene contraindicaciones y está disponible en hospitales y centros de salud de todo el país.

Aun no existe una vacuna contra la hepatitis C pero puede prevenirse no compartiendo agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, exigiendo el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes, y usando preservativo en todas las relaciones sexuales.