Tuberculosis y VIH: la importancia del testeo y la detección temprana

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

La tuberculosis (TBC) es una enfermedad infecciosa que suele afectar a los pulmones y es causada por una bacteria. Si bien desde hace más de 60 años existe un tratamiento eficaz, la TBC junto con el VIH son las principales causas de muerte entre las enfermedades infecciosas en el mundo. Cada año mueren 1,4 millones de personas por esta infección.

¿Cómo se transmite? De una persona a otra: cuando una persona con tuberculosis pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire. Basta con que otra persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.

La infección suele ser asintomática en personas sanas, dado que su sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria. Se estima que una tercera parte de la población mundial tiene tuberculosis latente, es decir, están infectadas por el bacilo pero aún no han enfermado ni pueden transmitir la infección.

Sus principales síntomas son: tos y catarro durante más de quince días, debilidad o fatiga, pérdida de peso y sudoración nocturna. Ante la presencia de cualquiera de ellos es importante solicitar el test, que se realiza a través de una baciloscopía (gratuita en hospitales públicos y centros de salud). Si este estudio da positivo se confirma la enfermedad, pero si da negativo no se descarta el diagnóstico y debe realizarse un cultivo.

La TBC afecta de manera particular a las personas cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado. De éstas, las personas con VIH tienen entre 20 y 30 veces más probabilidades de enfermar de tuberculosis. A nivel mundial, aproximadamente un tercio de las muertes de personas con VIH fueron causadas por esta infección. En la Argentina se estima que entre el 5 y el 10 % de los casos ocurren en personas con VIH.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de marzo Día Mundial de la Tuberculosis. En esa fecha, en 1882, Robert Koch anunció al mundo el descubrimiento de la bacteria responsable de la infección, la Mycobacterium tuberculosis. El lema utilizado por la Organización Mundial de la Salud en 2017 es "Unidos para poner fin a la tuberculosis", buscando: concientizar sobre la mejora en el diagnóstico, el tratamiento y la curación; ponerle fin a la discriminación y al estigma; e impulsar la investigación y la innovación.


Más información:

Programa Nacional de Control de la Tuberculosis del Ministerio de Salud de la Nación

Estrategia y campaña de la OPS/OMS 2017