Tuberculosis: la importancia del testeo y la detección temprana

La tuberculosis (TBC) es una enfermedad causada por una bacteria que suele afectar a los pulmones. Si bien desde hace más de 60 años existe un tratamiento eficaz, la TBC junto con el VIH son las principales causas de muerte entre las enfermedades infecciosas en el mundo. Cada año mueren 1,3 millones de personas por esta infección.

En la Argentina, la TBC continúa siendo un problema de salud pública. Se notificaron 11.560 casos en 2016 y la tasa de notificación de casos aumentó respecto a 2015: de 24,9 a 26,5 por 100.000 habitantes. En actualidad, el Programa Nacional de Control de Tuberculosis y Lepra está incluido en el ámbito de la Dirección de Sida, ETS, Hepatitis y TBC, formando un equipo ampliado. Esto permite optimizar recursos humanos y materiales y coordinar esfuerzos en el logro del objetivo de controlar la enfermedad.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de marzo Día Mundial de la Tuberculosis. En esa fecha, en 1882, Robert Koch anunció al mundo el descubrimiento de la bacteria responsable de la infección, la Mycobacterium tuberculosis. El lema utilizado por la Organización Mundial de la Salud para este año es "Líderes para un mundo libre de tuberculosis”.

Acerca de la TBC

¿Cómo se transmite? Por el aire a través las gotas que una persona que tiene la enfermedad, y no está en tratamiento, elimina al toser o estornudar. Para que se produzca el contagio, el contacto con la persona enferma debe ser diario y cercano. Basta con que otra persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.

Sus principales síntomas son: tos y catarro durante más de quince días, debilidad o fatiga, pérdida de peso y sudoración nocturna. Ante la presencia de cualquiera de ellos es importante solicitar el test, que se realiza a través de una baciloscopía (gratuita en hospitales públicos y centros de salud). Si este estudio da positivo se confirma la enfermedad, pero si da negativo no se descarta el diagnóstico y debe realizarse un cultivo.

La Dra. Marcela Natiello, coordinadora del Programa Nacional de Control de Tuberculosis y Lepra, advierte que “la infección suele ser asintomática en personas sanas, dado que su sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria”. Y agrega: “se estima que una tercera parte de la población mundial tiene tuberculosis latente, es decir, están infectadas por el bacilo pero aún no han enfermado ni pueden transmitir la infección”.

La TBC afecta de manera particular a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad (en condiciones de pobreza, hacinamiento) y a aquellas cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado. De éstas, las personas con VIH tienen entre 20 y 30 veces más probabilidades de enfermar de tuberculosis. Del mismo modo, A nivel mundial, aproximadamente un tercio de las muertes de personas con VIH fueron causadas por esta infección. En la Argentina se estima que entre el 5 y el 10 % de los casos ocurren en personas con VIH.


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