Nueva actualización de la guía “Prevención de la transmisión perinatal de sífilis, hepatitis B y VIH”

El Ministerio de Salud de la Nación -a través de la Dirección de Sida y ETS- publicó la actualización 2016 de la guía “Prevención de la transmisión perinatal de sífilis, hepatitis B y VIH”, con nuevas recomendaciones para el trabajo de los equipos de salud que participan y acompañan la salud de la mujer embarazada, de su pareja y del niño.

Este material busca mejorar las intervenciones oportunas para prevenir la transmisión perinatal o vertical. Aborda contenidos como: algoritmos de gestión y diagnóstico, recomendaciones específicas para las mujeres embarazadas con VIH, sífilis y hepatitis B, vigilancia de las infecciones de transmisión perinatal, recursos y datos de contacto de instituciones vinculadas a la temática, entre otros.

La guía forma parte del trabajo tendiente a alcanzar las metas de la iniciativa regional de la Organización Paname­ricana de la Salud (OPS), a la cual adhirió nuestro país en 2009. Esta iniciativa busca disminuir la transmisión perinatal de sífilis a menos de 0,5 por mil nacidos vivos y lograr una tasa de transmisión perinatal de VIH a me­nos del 2% para el año 2015.

La situación en la Argentina

En la última década, la Argentina ha logrado grandes avances en la prevención de la transmisión perinatal del VIH y sífilis congénita mediante la implementación de una política pública que permitió disminuir en forma sustancial el número de niños infectados por esta vía. Sin embargo, aún existen reportes de casos que se atribuyen a pérdidas de oportunida­des dentro del sistema sanitario.

Durante los años 2010 y 2011, el equipo de Prevención de la Transmisión Perinatal de la Dirección de Sida y ETS, con el apoyo de la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia, OPS y UNICEF, llevó adelante una investigación con el objetivo de obtener una línea de base de seroprevalencia de sífilis y VIH en mujeres puérperas, y estimar la prevalencia de sífilis congénita a nivel nacional. Se halló una seroprevalencia de sífilis del 1,32% y de VIH del 0,44%. El análisis revela que un 33% de las mujeres comenzó su em­barazo con un diagnóstico negativo de sífilis y llegó al puerperio con un diagnóstico positivo. También refleja que el 15% de las mujeres con diagnóstico positivo de sífi­lis durante el embarazo no recibió tratamiento.

Por otra parte, según datos suministrados por el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS), la tasa país de sífilis congénita es de 1,25 casos sospechados cada 1.000 nacidos vivos en el año 2014. Estas cifras cambian significativamente según la región geográfica que se analice (MSAL, 2015).

Con respecto a la hepatitis B, se sabe que en el año 2009 el 0,19% de 35.251 mu­jeres embarazadas evaluadas en siete unidades centinela en el ámbito nacional tuvo un diagnóstico positivo (González, 2010). Según los datos suministrados por el Sis­tema Nacional de Vigilancia en Salud (SNVS) vinculados con hepatitis B en embaraza­das, en el 2012 se notificaron 296 pruebas con Ags reactivo (0,18%), en el 2013, 300 (0,14%) y en el 2014, 284 (0,11%).

Desde la inclusión de la vacuna contra la hepatitis B en el Calendario Nacional de Vacunación, se intensificó la cobertura en la población general y en los jóvenes, pero aún es necesario reforzar la detección de esta infección durante el embarazo, tanto a la mujer como a su pareja.

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