Se publicó el Primer Consenso Argentino de Trastornos Neurocognitivos asociados al VIH-sida

Un grupo de profesionales de la salud de distintas áreas se reunió en un Comité Científico de trabajo con el objetivo de unificar criterios clínicos para el manejo de los trastornos neurocognitivos asociados al VIH-sida. Como resultado se publicó recientemente el Primer Consenso Argentino de Trastornos Neurocognitivos asociados al VIH-sida, que cuenta con el aval y la colaboración de la Dirección de Sida y ETS.

El Dr. Gustavo Kasparas, médico especialista en psiquiatría y psicología médica y presidente del Comité, explicó las razones que llevaron a la formulación de este consenso: "La investigación clínica en neuropsiquiatría y VIH tiene dificultades metodológicas que condicionan específicamente la calidad del diseño y limitan la validez de muchos de los estudios publicados". Por otro lado "algunos medicamentos antirretrovirales tienen mejor llegada al sistema nervioso central respecto de otros y son necesarias más investigaciones para obtener evidencia científica sólida que ayude a los clínicos a la toma de decisiones respecto a cuál podría ser el mejor esquema de tratamiento teniendo en cuenta este aspecto en particular". Estos problemas explican, al menos en parte, las frecuentes controversias y brechas bibliográficas que los profesionales que trabajan en VIH-sida encuentran en su práctica clínica.

Los trastornos cognitivos son reconocidos como una complicación de la infección por VIH y pueden presentarse como un amplio espectro de manifestaciones clínicas, desde el deterioro cognitivo asintomático hasta la demencia asociada al VIH. Esto se debe a que el virus toma contacto con el sistema nervioso central pudiendo producir daño si no se inicia un tratamiento adecuado en el momento oportuno. Gracias al diagnóstico temprano y a los tratamientos antirretrovirales de gran actividad la incidencia de los trastornos neurocognitivos severos ha disminuido significativamente.

"Con este consenso hemos 'puesto sobre la mesa' un tema quizás algo descuidado en la práctica clínica cotidiana", señaló Kasparas. Y subrayó que "Debemos tener en cuenta que los trastornos neurocognitivos afectan la calidad de vida, están asociados a un aumento en la mortalidad y pueden afectar la adherencia a los tratamientos. No obstante, son potencialmente tratables."

Identificar trastornos cognitivos tempranamente permite tener una respuesta más favorable a los tratamientos. Por otro lado, en el proceso diagnóstico se pueden detectar condiciones tales como trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias o infecciones oportunistas y, por lo tanto, brindar la asistencia médica y psicosocial apropiada. "Esperamos que este trabajo estimule investigaciones en nuestro medio", concluyó el presidente del Comité.

Este método estructurado de consenso está dirigido a todos los agentes de salud involucrados en el trabajo con VIH-sida: médicos infectólogos, psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas, trabajadores sociales, enfermeros, consejeros, neurólogos y neuropsicólogos.

El documento está disponible en formato digital aquí