Más información de ITS

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A continuación vas a encontrar información sobre diferentes ITS:

 

Sífilis

VPH (Virus de Papiloma Humano)

Herpes

Clamidiasis

Gonorrea

EPI (Enfermedad Pélvico Inflamatoria)

 

Sífilis

¿Qué es la sífilis?

La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) producida por una bacteria que genera una lastimadura o úlcera, generalmente única, en la boca, el ano, la vagina o el pene. Muchas veces es acompañada por la inflamación de un ganglio en la zona. Esta es la etapa inicial o sífilis primaria. En esta etapa la infección no produce dolor.

Aún cuando no recibas tratamiento, la lastimadura o úlcera desaparece sola después de quince días y la infección puede progresar a la segunda etapa o sífilis secundaria.

Los síntomas de la sífilis secundaria pueden presentarse hasta varios meses más tarde. Entre estos pueden aparecer: erupción (o ronchas) en el cuerpo; lesiones en la boca; fiebre y aumento generalizado del tamaño de los ganglios; caída del cabello; malestar general; verrugas en la zona genital.

¿Cómo se transmite?

Se transmite fundamentalmente por contacto sexual (vaginal, anal u oral) sin preservativo y por transmisión vertical (de mujer a bebé durante el embarazo y a través del canal de parto).

La bacteria de sífilis es transmitida especialmente por contacto directo con las lastimaduras que se presentan en el área genital. Como estas lastimaduras frecuentemente no producen dolor o pueden estar ubicadas en alguna zona que no es accesible a la vista, como en el caso de los genitales femeninos, es posible que una persona no sepa que está infectada.

Las lesiones en la piel que aparecen en la segunda etapa de la infección tienen alta carga bacteriana y son muy contagiosos.

¿Cómo se trata?

La sífilis se detecta a través de un análisis de sangre y se cura con un tratamiento sencillo que está disponible en todos los hospitales y centros de salud del país. Se trata de la aplicación de penicilina (antibiótico) en una o más dosis de acuerdo con la etapa de la infección.

¿Qué pasa si no se recibe tratamiento?

Si no se recibe tratamiento, la infección puede progresar y causar daños al corazón; lesiones en el sistema nervioso, entre otras consecuencias.

A su vez, la mujer embarazada que no es tratada, puede transmitírsela al bebé durante el embarazo y el parto, resultando en sífilis congénita. Los bebés con sífilis congénita pueden sufrir de ceguera, daño severo de otros órganos y muerte.

¿Cómo se previene?

La sífilis se previene usando preservativo en todas tus relaciones sexuales, ya sean anales, vaginales u orales. El uso de preservativo durante el embarazo, previene la transmisión de sífilis en la pareja y evita la transmisión al bebé.

El haber tenido sífilis no deja inmunidad, es decir, podés tenerla más de una vez.

¿Cómo se previene la transmisión al bebe durante el embarazo o parto?

Toda mujer embarazada y su pareja sexual, deben realizarse los análisis durante el embarazo para recibir tratamiento oportuno y evitar transmitir la infección al bebé.

La prevención de la sífilis congénita consiste en realizar el análisis de la VDRL (análisis para detección de sífilis) a la embarazada y a su pareja sexual al comienzo y en el tercer trimestre de embarazo, y todas las veces que la persona crea poder haber estado expuesta a la sífilis; y tratar a las personas con VDRL positivos.

Si recibiste o estás recibiendo tratamiento por sífilis, es recomendable que tu pareja sexual también reciba tratamiento para no reinfectarse, aun cuando no tenga síntomas, previa consulta al servicio de salud que te esté tratando.

 


VPH (Virus de Papiloma Humano)

¿Qué es VPH?

El Virus del Papiloma Humano (VPH, o HPV en inglés) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes y es la causa primaria del cáncer cervicouterino y cáncer anal.

El VPH es una familia de virus que puede afectar la zona genital-anal de las personas. Existen alrededor más de cien tipos diferentes, algunos de ellos pueden producir cáncer.

¿Cómo se transmite?

El VPH se transmite por contacto sexual (anal, oral, vaginal sin preservativo). Es un virus muy común y de muy fácil transmisión.

Es importante saber que el virus puede permanecer silencioso durante muchos años antes de que se detecte. Esto significa que una persona puede haberse infectado con el virus muchos años antes de ser diagnosticado.

¿Cómo se trata?

No existe actualmente ningún tratamiento que cure el virus. Pero sí existen diferentes tipos de tratamiento para sus manifestaciones, como las verrugas o las lesiones.

Si tenés VPH es importante realizar controles durante el embarazo para evitar complicaciones en el parto.

¿El VPH en la mujer siempre deriva en cáncer de cuello uterino?

No. Con controles periódicos y PAP, se puede tratar la infección apenas comienza. Únicamente en el caso de que la infección por VPH persista durante muchos años (de 5 a 10 años) sin ningún tipo de tratamiento, los VPH de alto riesgo (llamados oncogénicos) pueden llegar a causar lesiones precancerosas en el cuello del útero de la mujer, que luego pueden evolucionar en un cáncer.

Por eso es muy importante realizar, a partir de los 35 años de edad un Papanicolao cada año. Antes de esa edad, si el resultado da negativo el PAP se hace cada tres años.

Las lesiones a nivel anal también pueden relacionarse con el cáncer de ano, por lo cual es importante consultar ante la presencia de verrugas en dicha zona. Existe también un método de detección precoz o PAP anal, similar al PAP que se hace para prevenir el cáncer de cuello de útero.

¿Cómo se previene?

El uso de preservativo durante tus relaciones sexuales (anales, vaginales u orales) es el método más efectivo para reducir el riesgo de infección.

Es importante tener en cuenta que el preservativo no previene el 100% de la transmisión si las verrugas están en zonas no cubiertas por él.


Vacuna
Desde el año 2011 en la Argentina todas las niñas de 11 años tienen acceso a la vacuna contra el VPH (Virus del Papiloma Humano). La vacuna contra el VPH permite inmunizar a las niñas contra dos tipos de VPH de alto riesgo oncogénico (los genotipos 16 y 18), responsables del 77% de los casos de cáncer de cuello uterino. Es muy importante la aplicación de las 3 dosis necesarias para que la protección sea realmente efectiva. Aunque hayan sido vacunadas, a partir de los 25 años todas las mujeres deben realizarse periódicamente la prueba del Pap, ya que la vacuna protege contra los 2 genotipos de VPH de alto riesgo oncogénico más frecuentes, cubriendo más del 80% de los causantes de lesiones malignas. Y por lo tanto la realización del Pap permite detectar la presencia de lesiones causadas por genotipos no incluidos en la vacuna.

 

 


Herpes

¿Qué es el Herpes?

El Herpes es una infección común causada por el virus de herpes simplex (HSV). Puede causar ampollas y úlceras en la boca, la cara, los genitales o alrededor del ano. Una vez en el cuerpo, el virus queda "latente" para toda la vida. Sin embargo, el virus a menudo no causa síntomas por largos períodos.

Muchas personas con herpes no tienen ningún síntoma y no saben que están infectadas.

La infección inicial de herpes puede estar acompañada por síntomas como los de la gripe, además de las ampollas y úlceras cerca de los genitales, muslos, nalgas, ano, labios, boca, garganta, lengua y encías. También se pueden encontrar lesiones dentro de la vagina y en el cuello del útero.

En el caso de infección genital, puede haber también dolor y picazón en el sitio de la llaga o ardor cuando se orina.

¿Cómo se transmite?

El herpes oral se transmite por contacto de una lesión con piel o mucosa sana.

El herpes genital se transmite durante el contacto sexual (vaginal, anal y oral) sin preservativo.

Transmisión durante el embarazo

El herpes puede transmitirse de una mujer embarazada al bebé. La posibilidad de transmitir el herpes al bebé es más grande si la infección inicial ocurre cerca del momento del parto. El virus puede transmitirse al bebé en el útero o durante el pasaje por un canal de parto infectado.

Una infección inicial durante el embarazo causa un riesgo aumentado de aborto, crecimiento fetal disminuido y trabajo de parto prematuro.

¿Cómo se trata?

No hay cura para herpes genitales. Una vez infectada con herpes, la persona puede portar el virus en el cuerpo por toda la vida. Hay drogas y cremas antivirales que se pueden usar para disminuir la severidad de los síntomas, la duración de un brote y la frecuencia de brotes recurrentes.

¿Cómo se previene?

El herpes se puede prevenir usando preservativo en todas tus relaciones sexuales. De cualquier manera, puede transmitirse si las lesiones herpéticas están en partes del cuerpo no cubiertas por el preservativo.

Para prevenir la transmisión del virus al bebé durante el embarazo o el parto, es importante la consulta con profesionales de la salud.

 


Clamidiasis

¿Qué es la clamidia?

La clamidia es una bacteria que causa la clamidiasis, una ITS.

Muchas personas no saben que tienen clamidia porque, aunque están infectados, es posible que no tengan síntomas.

En el caso que hubiera síntomas, estos pueden incluir en la mujer: flujo vaginal; sangrado después de las relaciones sexuales; sangrado entre los períodos de menstruación, dolor abdominal o pélvico. En el varón: flujo del pene; (conocido como uretritis), ardor cuando orina, testículos doloridos o hinchados. En ambos: secreción, picazón o dolor anal.

¿Cómo se transmite?

La clamidia puede transmitirse durante el contacto sexual (vaginal, oral o anal) sin preservativo con una persona infectada.

La clamidia puede transmitirse al bebé durante el parto. En los recién nacidos puede causar conjuntivitis neonatal (una infección de los ojos) y neumonitis. Sin tratamiento médico inmediato, los ojos del bebé pueden sufrir daño grave y permanente.

¿Cómo se trata?

La clamidia se trata y se cura con antibióticos.

Es importante que la pareja sexual de la persona infectada reciba tratamiento para prevenir volver a infectarse.

Para reducir las posibilidades de infectarse de nuevo o transmitirla a otra persona, es importante usar preservativo durante todas las relaciones sexuales.

¿Cómo se previene?

La clamidia se previene usando preservativo desde el comienzo de todas las relaciones sexuales orales, vaginales y/o anales.

Si recibís o recibiste tratamiento por infección de clamidia, es importante que tu compañero/a reciba tratamiento también, para no infectarse de nuevo, aun cuando no tienen síntomas.

La transmisión de la clamidia al bebé se previene recibiendo el tratamiento adecuado en el embarazo.

 


Gonorrea

La gonorrea es producida por una bacteria. Aún cuando no presente síntomas puede transmitirse a la pareja sexual.

En el caso que aparezcan síntomas, pueden ser: en la mujer: flujo vaginal espeso, amarillo, o blanco; ardor y dolor al orinar; dolor durante las relaciones sexuales; y en el hombre: ardor y dolor al orinar, pus (líquido amarillo por el pene, conocido como uretritis), aparecen manchas en su ropa interior por secreción anal y genital, dolor de garganta.

¿Cómo se transmite?

La gonorrea se transmite durante el contacto sexual (sexo vaginal, anal u oral) sin preservativo con una persona infectada. La transmisión es por contacto con las mucosas infectadas.

¿Cómo se trata?

La gonorrea se trata y cura con un antibiótico. Es importante que la/s pareja/s sexual/es de los 60 días previos al inicio de los síntomas reciba/n tratamiento.

Habiendo recibido el tratamiento correcto, se cura después de recibir una dosis única.

¿Qué pasa si no se recibe tratamiento?

La infección puede permanecer en la zona y seguir transmitiéndose, o diseminarse a otros órganos y causar daños en los órganos reproductivos del varón y de la mujer (esterilidad, infertilidad y embarazo ectópico -fuera del útero-).

Si una mujer embarazada tiene gonorrea, el bebé se puede infectar durante el parto y padecer una infección generalizada o daños graves en sus ojos.

¿Cómo se previene?

La gonorrea se previene usando preservativo desde el comienzo de todas las relaciones sexuales (orales, vaginales y anales). La transmisión al bebé se previene si la mujer embarazada recibe el tratamiento antibiótico adecuado.

 


Enfermedad Pélvico Inflamatoria (EPI)

¿Qué es la EPI?

La EPI es una infección de los órganos reproductivos internos de la mujer. Puede afectar el útero, las trompas de falopio, los ovarios y los tejidos cercanos de la pelvis. Los tejidos se encuentran inflamados, irritados e hinchados.

Las causas más comunes de EPI son la clamidiasis y la gonorrea (otras ITS), aunque otros tipos de bacteria puedan producirla. Es una de las mayores causas de infertilidad en la mujer.

El síntoma principal de EPI es el dolor en el abdomen inferior o la pelvis. En casos menos severos puede haber solamente un poco de dolor. En casos severos, el dolor puede ser constante y muy intenso. La actividad física y especialmente las relaciones sexuales, pueden aumentar el dolor.

Algunos otros síntomas de EPI incluyen: Flujo anormal de la vagina, sangrado vaginal que anormal y/o más abundante, sangrado entre los períodos, fiebre, escalofríos náuseas, vómitos.

Es posible que la mujer con EPI no tenga síntomas.

¿Cómo se transmite?

La EPI es causada por infecciones de transmisión sexual que no fueron tratadas, como la clamidia y la gonorrea. Otros tipos de bacteria también pueden producirla.

¿Cómo se trata?

La EPI se puede tratar con antibióticos.

A veces es necesario que el tratamiento sea mediante la internación. Incluso puede ser necesaria una cirugía.

Si no se hace tratamiento, las complicaciones de EPI pueden ser muy graves y pueden requerir atención médica inmediata.

Con tratamiento adecuado y a tiempo, la mayoría de las veces no quedan secuelas.

Es importante que tu pareja sexual reciba tratamiento para prevenir el regreso de la infección.

¿Cómo se previene?

La EPI se puede prevenir usando preservativo desde el comienzo de todas las relaciones sexuales (anales, orales, vaginales).

Si recibiste o recibís tratamiento por infección de EPI, es importante que tu pareja sexual también reciba tratamiento para evitar la reinfección, aun cuando no tenga síntomas.