Síntesis epidemiológica

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Síntesis sobre la epidemia del VIH-sida en Argentina

Boletín sobre VIH-sida en Argentina

El VIH en la Argentina hoy

 

Síntesis sobre la epidemia del VIH-sida en Argentina

La epidemia de VIH-sida en la Argentina se ha estabilizado y no presenta cambios significativos desde hace al menos cinco años. Se diagnostican anualmente alrededor de 6.000 personas con VIH, valor cercano a las nuevas infecciones estimadas en ese espacio de tiempo; fallecen aproximadamente 1.400 personas por sida y se infectan alrededor de 100 niños/as por transmisión madre-hijo. Así, las tasas de diagnósticos de VIH (12 por 100 mil), de mortalidad por sida (3,2 a 3,5 por 100 mil) y de transmisión perinatal (entre 5 y 6%) permanecen estables.

Se estima que viven alrededor de 110.000 personas con VIH, 4 de cada 1.000 jóvenes y adultos están infectados con el virus y el 30% de ellos desconoce su condición. La prevalencia entre los hombres que tienen sexo con otros hombres es del 12 a 15%; entre los usuarios de drogas, del 4 al 7%; entre las mujeres que realizan trabajo sexual, del 2 al 5%; entre jóvenes y adultos, del 0,3%; y entre las personas travestis-transexuales, del 34%.

Las curvas de incidencia, prevalencia y mortalidad por sida se han "amesetado" en el último quinquenio. La tasa de diagnósticos de infección por VIH se mantiene en valores cercanos a 15 por 100 mil habitantes y el 90% de las nuevas infecciones se deben a relaciones sexuales desprotegidas.

A pesar del "amesetamiento" de los indicadores, el análisis de las notificaciones epidemiológicas muestra cambios en la distribución de los nuevos casos de VIH que, si bien son ligeros, marcan una tendencia: ascenso de la razón hombre/mujer, aumento de los diagnósticos tardíos e incremento de la proporción de diagnósticos de varones que se infectaron por relaciones sexuales con otros varones.

En el año 2012 se cumplieron tres décadas del primer diagnóstico de sida en la Argentina. Durante este período, tanto la epidemia como la respuesta del Estado a la epidemia en materia de prevención y asistencia atravesaron diversas etapas. En un momento inicial, a mediados de los 80, apenas se disponía de pruebas diagnósticas; en la década siguiente, aparecieron los tratamientos antirretrovirales de alta eficacia y los protocolos para prevenir la transmisión materno-infantil.

En la actualidad el Estado argentino compra y distribuye gratuitamente preservativos, geles lubricantes y materiales de difusión e información a través de una extensa red de 3.777 puestos fijos de distribución ubicados en todo el país. A su vez asiste con tratamientos antirretrovirales a 60 mil personas, aproximadamente. De éstas, el 69% recibe los medicamentos de parte del sistema público de salud.

Boletín sobre VIH-sida en Argentina

El Boletín sobre VIH-sida en Argentina recopila los principales indicadores de la epidemia en el país. Se trata de una herramienta de gestión para los equipos que trabajan desde distintos sectores en la respuesta a la epidemia, pero que no puede reemplazar los esfuerzos que debe realizar cada actor, en especial los programas de sida jurisdiccionales, para conocer su propia epidemia. Es un insumo indispensable para poder adecuar la respuesta a las realidades sobre las que se tiene responsabilidad.

Desde la aparición del último boletín hace un año, la DSyETS ha venido trabajando en una serie de dispositivos para mejorar la información disponible. Entre ellos se destaca un proceso de integración de los sistemas de información y vigilancia epidemiológica de la Dirección de Sida con los de otras áreas del Ministerio de Salud, lo que permite disponer de información de mayor calidad, especialmente sobre los casos de VIH y de transmisión vertical.

Las tendencias actuales señalan, en cuanto a los nuevos diagnósticos de infección, una reducción de la tasa de diagnósticos en mujeres y la estabilización de la en varones; un aumento de la tasa de diagnósticos en NEA, NOA, Patagonia y Cuyo y una caída en el AMBA; el aumento de la razón hombre/mujer en todas las edades, ubicándose en valores cercanos al 2 a 1; una ligera caída en la edad de diagnóstico en los varones (33 años) y aumento en las mujeres (32 años), lo que reduce la brecha entre ambos; la mejora en el nivel de instrucción en ambos sexos. Por otro lado, los datos disponibles permiten apreciar un estancamiento de la tasa de mortalidad por sida: 3,5 por cien mil habitantes y un leve aumento de la tasa de transmisión vertical que se ubicó en 2013 en el 6%.

Otra mejora sustantiva en la vigilancia es la modificación de la metodología para medir el diagnóstico tardío del VIH que a partir del 2013 incorpora nuevos indicadores más sensibles.

Estos indicadores permiten detectar una proporción de personas que no están diagnosticándose de manera oportuna pero que hasta ahora permanecían inadvertidas: el 31% de los varones y 23% de las mujeres tienen diagnóstico tardío.

En este boletín el lector podrá encontrar una síntesis de las principales acciones de la DSyETS desarrolladas durante el año 2014, seguida de la actualización de los datos de vigilancia epidemiológica de casos de VIH, de transmisión vertical y de mortalidad. También, una sección específica para analizar el diagnóstico tardío de VIH en el país y otra que resume la información epidemiológica disponible sobre adolescentes y jóvenes con VIH. 

Además, se presentan en el boletín los resultados de un estudio que busca caracterizar a las personas que aún fallecen por sida en la Argentina en el Área Metropolitana de Buenos Aires que señala el impacto de los diagnósticos en este tipo de defunciones y otro estudio que arroja nuevos datos de prevalencia de VIH y sífilis en grupos con mayor vulnerabilidad a estas infecciones.

Finalmente, en un apartado se presentan las metas en acceso a la atención y al tratamiento para el año 2020 que fijaron los programas de sida latinoamericanos a partir de una serie de reuniones realizadas durante el primer semestre de 2014.

El VIH en la Argentina hoy

A partir de un proceso de fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la Argentina ha mejorado sustancialmente su capacidad de producir información para entender la dinámica de la epidemia.

Se estima que viven alrededor de 110.000 personas con VIH, 4 de cada 1.000 jóvenes y adultos están infectados con el virus y el 30% de ellos desconoce su condición. La prevalencia entre los hombres que tienen sexo con otros hombres es del 12 a 15%; entre los usuarios de drogas, del 4 al 7%; entre las mujeres que realizan trabajo sexual, del 2 al 5%; entre jóvenes y adultos, del 0,3%; y entre las personas travestis-transexuales, del 34%.

Las curvas de incidencia, prevalencia y mortalidad por sida se han "amesetado" en el último quinquenio. La tasa de diagnósticos de infección por VIH se mantiene en valores cercanos a 15 por 100 mil habitantes y el 90% de las nuevas infecciones se deben a relaciones sexuales desprotegidas.

A pesar del "amesetamiento" de los indicadores, el análisis de las notificaciones epidemiológicas muestra cambios en la distribución de los nuevos casos de VIH que, si bien son ligeros, marcan una tendencia: ascenso de la razón hombre/mujer, aumento de los diagnósticos tardíos e incremento de la proporción de diagnósticos de varones que se infectaron por relaciones sexuales con otros varones.

Para transformar esta realidad, el Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Dirección de Sida y ETS, desarrolla cuatro líneas estratégicas prioritarias en las que articula políticas universales y también focalizadas en los grupos más vulnerables a la epidemia. Estas líneas son: a) mejora en la accesibilidad a los preservativos, geles lubricantes y materiales de información y difusión; b) mejora en la accesibilidad al diagnóstico del VIH y otras ITS con asesoramiento; c) mejora en la calidad de atención de las personas con VIH, incluyendo el acceso a los antirretrovirales y a los estudios de seguimiento; d) reducción del estigma y la discriminación. A continuación se presentan avances en cada una de estas líneas.

Accesibilidad a los preservativos, geles lubricantes y materiales de información y difusión

Si bien en la última década aumentó el uso del preservativo en todos los segmentos sociales, de las 5.000 personas en promedio diagnosticadas con VIH que se notifican a la Dirección de Sida y ETS cada año, el 90% de las mujeres y el 88% de los varones se infectaron durante una relación sexual sin protección. Entre los hombres, el 48% se infectó durante una práctica con una mujer y el 40%, con otro varón.
Disminuir la transmisión sexual no depende sólo de decisiones individuales de utilizar o no preservativos, sino de factores estructurales que favorecen o impiden su adopción. También deben contemplarse otros aspectos que contribuyen a incrementar la vulnerabilidad de algunos colectivos, como las dificultades para acceder a los recursos de salud, las barreras institucionales para implementar políticas o estrategias que contribuyan a disminuir las nuevas infecciones, así como las relaciones asimétricas de género y los procesos de estigmatización y discriminación que existen en la sociedad.
La Dirección de Sida y ETS tiene diversas líneas de trabajo para promover el uso y facilitar el acceso a preservativos, información y otros recursos preventivos. Una de ellas es la compra y distribución de profilácticos, geles lubricantes y materiales de difusión e información a través de una extensa red de 2.904 puestos fijos de distribución ubicados en todo el país. Esta red está constituida por instituciones de salud, otros organismos públicos, comedores comunitarios, escuelas, cárceles, pubs y discotecas, entre otros.
Asimismo, la Dirección de Sida y ETS, a través del área de Comunicación, desarrolla distintos contenidos que se traducen en materiales de difusión (folletos, afiches, publicaciones y otros productos promocionales) destinados a la población general y a grupos focalizados. Estas piezas promueven el uso del preservativo y referencian básicamente las principales recomendaciones para su uso correcto. Los mensajes y productos se difunden también a través de distintas plataformas y redes sociales (Facebook, Twitter, Google+, YouTube) y la página web institucional.
A su vez, todos estos materiales son gestionados por un componente logístico del área de Prevención que también brinda apoyo técnico a los programas jurisdiccionales y otros actores para mejorar sus capacidades logísticas, al tiempo que fomenta las compras locales de preservativos y geles lubricantes.

Accesibilidad al diagnóstico de VIH e ITS con asesoramiento

En los últimos años, la Dirección de Sida y ETS impulsó, junto con las distintas jurisdicciones del país, una política para facilitar y fortalecer el acceso de las personas al diagnóstico de VIH con asesoramiento. Si bien se produjeron claros avances, aún el 40% de las personas infectadas desconoce que lo está. Un 27% entre los varones y un 15% entre las mujeres de los que acceden al diagnóstico, lo hacen en estados avanzados de la infección. Estos diagnósticos tardíos comprometen la evolución de la infección y contribuyen en parte a sostener la mortalidad de las personas con sida.

Para mejorar el acceso al diagnóstico de VIH y también al de sífilis, se sostienen estrategias en el tiempo, como la revisión, el mejoramiento y la difusión de los circuitos existentes para su realización, la capacitación permanente a personas claves y equipos de salud, la oferta del análisis de VIH y sífilis a las parejas de mujeres embarazadas, la realización de campañas de testeo y la implementación extendida de test rápidos. Además, se apoya la creación de Centros de Prevención, Asesoramiento y Testeo en VIH y Sífilis (Cepat), la rotación de distintos equipos de salud por experiencias exitosas de testeo y se brinda acompañamiento en distintos eventos de carácter nacional. Asimismo, se elaboran piezas comunicacionales que promueven la realización del test de VIH y sífilis y folletos con información para el pretest y postest que sirven para acompañar la consejería en el sistema de salud.

Con el objetivo de simplificar procedimientos y reducir los tiempos para la confirmación de un diagnóstico de VIH, se desarrollaron nuevos algoritmos diagnósticos que incorporan pruebas rápidas. Además, se continúa con la compra y distribución de reactivos para el diagnóstico de VIH, de sífilis y de gonorrea, se sigue trabajando en la expansión de la red de laboratorios con equipos que utilicen la técnica de ELISA de VIH y se ha comenzado a trabajar en el mejoramiento de la tecnovigilancia para reactivos que se usan para el diagnóstico.

La cobertura del análisis de VIH de las mujeres durante el embarazo es alta, aunque aún resulta un desafío universalizar la oferta a sus parejas sexuales. De esta manera se garantizaría un acceso más temprano al análisis en los varones. Con respecto a la tasa de transmisión vertical, se estima que actualmente se infectan 5 de cada 100 niños nacidos de mujeres con VIH por año, muchos de ellos debido al acceso tardío de la mujeres a las pruebas.

En relación con el diagnóstico pediátrico, la pérdida del seguimiento de algunos niños expuestos redunda en que sean diagnosticados tardíamente. Para facilitar el seguimiento, se está diseñando un sistema de notificación y monitoreo online al que tendrán acceso las maternidades, servicios de neonatología y laboratorios que realicen los diagnósticos pediátricos.

Mejoras en la atención de las personas con VIH

De las 110.000 personas con VIH en el país, aproximadamente el 60% conoce su diagnóstico, lo que posibilita la atención, seguimiento y el acceso a tratamientos antirretrovirales en caso de necesitarlos. En la Argentina, se distribuye en forma gratuita TARV (tratamiento antirretroviral) para aproximadamente 50 mil personas. De éstas, el 69% recibe los medicamentos de parte del sistema público de salud.

Para mejorar la atención de las personas con VIH, durante los últimos años se implementaron distintas estrategias. Una de ellas fue, a partir de 2011, comenzar a trabajar en el desarrollo e implementación de un nuevo sistema informático que tiene como finalidad realizar el monitoreo de la atención de las personas con VIH que son asistidas bajo el sistema público de salud. Este sistema también permite conocer el stock y establecer el consumo de todos los insumos que distribuye la Dirección de Sida y ETS, lo que representa una mejora en la calidad de la gestión.

Paralelamente, existe una continuidad en el proceso de simplificación y desburocratización de los trámites para el acceso a los medicamentos y estudios de seguimiento, al tiempo que se mantienen las visitas de monitoreo y asesoramiento a los laboratorios prestadores de los análisis de CD4.

También se creó un equipo especializado en adherencia cuyo objetivo es fomentar el desarrollo de acciones específicas que permitan fortalecer el sostenimiento y continuidad de los tratamientos de las personas con VIH.

En esa senda, se diseñan y distribuyen materiales de comunicación pensados para los equipos de salud y las personas con VIH sobre los tratamientos existentes, recomendaciones, cuidados, entre otros temas. Esta información también está disponible en la página web de la DSyETS y por medio de otras plataformas.

Reducción del estigma y la discriminación

La epidemia de VIH en la Argentina es de tipo concentrada, con prevalencias muy diferentes entre distintos colectivos. La Dirección de Sida y ETS desarrolla distintas estrategias para trabajar específicamente con las poblaciones más afectadas, muchas de las cuales ven agravadas su situación al ser víctimas de procesos de estigmatización y discriminación. Estas líneas buscan mejorar el acceso al sistema sanitario y la calidad de vida.

El área de Prevención posee un componente de diversidad sexual que realiza un trabajo orientado a mejorar el acceso de la población GTB y HSH a los servicios y recursos de salud. Para ello se desarrollan dos líneas complementarias de trabajo: a) el apoyo y acompañamiento para la creación de servicios de atención integral de la salud dirigidos a población de la diversidad sexual en distintas ciudades del país; y b) el desarrollo de capacitaciones específicas para equipos de salud a fin de mejorar sus recursos para atender a esta población.

El último año se amplió la oferta de capacitaciones y se realizaron pasantías por los consultorios en funcionamiento. Se produjeron nuevos materiales para equipos de salud, así como para población de la diversidad sexual. Por cuarto año consecutivo, la Dirección de Sida y ETS participó de la Marcha Nacional del Orgullo LGBTTTIQ –que se realizó en la ciudad de Buenos Aires– distribuyendo preservativos y materiales de prevención producidos especialmente para la ocasión.

En la misma línea de reducción del estigma y la discriminación, el área de Prevención posee un componente específico para garantizar el acceso de las personas privadas de libertad (PPL) y en proceso de prelibertad a los recursos preventivos, de diagnóstico y de tratamiento para la prevención y asistencia del VIH-sida y otras ITS. A través de este componente se participa del convenio "Justicia con Salud, Salud para Incluir" (ministerios de Justicia y Derechos Humanos y el Ministerio de Salud de la Nación-DSyETS/Programa TBC). Este programa permite, a partir de la comunicación directa por la línea de cobro revertido , orientar a las personas con VIH-Sida-TBC en proceso de prelibertad y libertad y trabajar con ellos en la adherencia a los tratamientos. Además, se las asesora y contacta con organizaciones de la sociedad civil y con los ministerios correspondientes para mejorar su calidad de vida.

La Dirección de Sida y ETS considera fundamental el trabajo de la sociedad civil para una respuesta integral a la salud de las personas, sobre todo en lo que respecta al VIH-sida y las ITS en donde las organizaciones y grupos de personas afectadas históricamente han sido actores claves a la hora de desarrollar acciones para la comunidad. Por ese motivo, se acompaña, incentiva, fortalece, promueve y difunde el trabajo de las OSC que trabajan esta temática. Estas estrategias se traducen, entre otras, en alianzas, financiamiento, apoyo a sus acciones y trabajo articulado con las mismas.