Pautas para los comunicadores de los equipos de respuesta

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Los equipos o los responsables de comunicación de las áreas de salud a nivel local y provincial organizan y coordinan la vinculación estratégica con dos grupos de actores que tienen diferentes necesidades de comunicación y demandan respuestas claras durante una emergencia: la población afectada por la situación y los periodistas y medios de comunicación de alcance y soportes diversos.

Recomendaciones para la vinculación con los medios

Los medios cumplen una función social fundamental y se convierten en un instrumento clave para lograr una comunicación eficaz con la comunidad afectada directamente y con la población en general. Requieren información pertinente, transparente y oportuna de parte de un referente claro que aporte la posición oficial sobre los hechos. La falta de recursos para que los periodistas puedan realizar su tarea favorece la aparición de rumores y de especulaciones que perjudican a toda la sociedad.

La comunicación de la emergencia desde el sector salud debe apuntar a:

  • Garantizar el acceso a los ciudadanos a información de calidad sobre el estado de situación de la emergencia, su impacto sobre la población y las medidas implementadas por las autoridades sanitarias para tratar de controlarla.

  • Buscar la colaboración de los medios para facilitar las acciones de protección de la salud pública: convertirlos en aliados antes que en amenazas frente al desafío que impone la emergencia.

¿Cómo lograr un vínculo eficaz con los medios?

  • Comunicarse regularmente y no sólo convocarlos cuando se los necesita. Es vital forjar alianzas e insertar en su agenda informativa temas relacionados con los riesgos y las medidas de protección de la salud.

  • Prever contenidos para responder a solicitudes de información. Preparar información clara y oportuna acerca de la situación y las medidas que se toman.

  • Conocer a los tomadores de decisión. Cuando hay una situación importante, esto permite acudir a editores y directores que son quienes deciden el qué, cómo y cuándo de la noticia.

  • Contar con una agenda actualizada de periodistas y datos de contacto, especialmente aquellos periodistas y editores que se dediquen a salud y desastres.
  • Identificar los voceros oficiales para el contacto con los medios ante eventuales desastres y entrenarlos en comunicación de riesgo.
  • Minimizar las imprecisiones. Para favorecer la confianza, ofrecer hechos y datos concretos antes que explicar procesos.

  • Difundir de un mensaje unificado y a través de un portavoz calificado.

  • Tratar equitativamente a todos los medios. No discriminar por su tamaño, alcance o posicionamiento ideológico.

  • Adecuarse a los formatos y soportes de los medios. Por ejemplo, los medios televisivos tienen necesidades diferentes de los gráficos o radiales, que deben ser tenidas en cuenta.

  • Capacitar a los periodistas sobre gestión de riesgo y tratamiento informativo adecuado de las emergencias.

 

Recomendaciones para la comunicación con la población

Informar de manera eficiente antes, durante y después de una situación de emergencia o desastre permite que las personas tomen decisiones correctas respecto a qué hacer y cómo proteger la salud de toda la comunidad, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad. Los vacíos de información pueden llevar a conclusiones y toma de decisiones inapropiadas o fuera de tiempo.

La comunicación y, en particular, los mensajes deben dirigirse a:

  • Proteger y promover la salud, ayudando a las personas a hacerse responsables y a tomar las mejores decisiones de cuidado.

  • Incrementar la confianza en las autoridades a cargo de la respuesta.

  • Apoyar la asistencia por parte de los equipos de respuesta.

  • Transformar actitudes negativas en respuestas positivas.

  • Reducir el pánico individual y colectivo.

  • Brindar información correcta, que contrarreste mitos o ideas erróneas sobre situaciones de desastre.

¿Qué mensajes y en qué momento?

Las necesidades de comunicación de la población varían según el momento y estado de situación de una emergencia.

Los mensajes en EL ANTES: deben hacer énfasis en las medidas de prevención, la comprensión de las posibles consecuencias del evento y las orientaciones prácticas sobre cómo preparar a la familia y el hogar para minimizar las consecuencias de un evento adverso inminente.

Los mensajes en el DURANTE: deben enfocarse en el cuidado de la salud y la preservación de la vida, a la vez que reducir la ansiedad y el pánico.

Los mensajes en el DESPUÉS: En el después inmediato, es importante informar sobre las áreas afectadas y los servicios de apoyo disponibles (centros de referencia, asistencia y servicios de ayuda psicosocial, etc.) y dar orientaciones sobre las condiciones de acceso a servicios de agua, electricidad y salud.

Asimismo, las personas afectadas requieren información sobre recomendaciones prácticas para proteger su salud una vez que regresan a sus hogares (pautas correctas de higiene, cuidado de la salud de la familia y la comunidad y efectos en salud ambiental con posible impacto en su salud).