Alerta de autoridades sanitarias nacionales frente a un posible caso de Sarampión importado

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Se trata de una mujer residente en la ciudad de Buenos Aires, que viajó a Europa durante cuatro semanas y regresó al país con síntomas de sarampión.

El sistema de alerta nacional detectó el caso en la noche de ayer, jueves 24 de mayo. Ya se realizaron los bloqueos de foco. En Argentina no se registra circulación autóctona de sarampión desde el año 2000.


Ante la notificación en las últimas horas de ayer, jueves 24 de mayo, de un caso probable de sarampión localizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Ministerio de Salud de la Nación ha emitido un alerta epidemiológico, para sensibilizar la posible detección y notificación inmediata de otros casos sospechosos de esta enfermedad.

Según Carla Vizzotti, responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación, "si bien en la Argentina no circula el sarampión desde el año 2000, el riesgo de inserción de esta enfermedad a nuestro país es alto y permanente ya que el virus circula actualmente con intensidad en Europa, el sudeste asiático, el Pacífico oriental y África". En el continente americano, en cambio, la enfermedad se encuentra en proceso de eliminación, ya que las coberturas de vacunación son altas respecto de los otros continentes.

Vizzotti explicó que en este caso puntual se ha logrado detectar velozmente el caso y afirmó que aún cuando se está trabajando en el bloqueo del potencial foco, "es importante advertir a los equipos médicos en todo el país que resulta fundamental reconocer precozmente cada caso y que se debe informar rápidamente a las autoridades nacionales ante cualquier sospecha de esta enfermedad".

La paciente diagnosticada es una mujer de 35 años de edad, sin antecedentes de vacunación conocidos, que viajó a Europa en las últimas cuatro semanas y que reingresó a nuestro país con síntomas compatibles con el sarampión.

Como en Argentina no se registra circulación viral de sarampión autóctona desde hace doce años, la aparición de un solo caso se considera brote. En tal sentido, las autoridades sanitarias ya han efectuado las acciones para controlar el foco y se han remitido muestras para confirmación en el laboratorio de referencia de la jurisdicción.

La funcionaria aseguró que en los últimos años "hemos detectado a tiempo todos los casos de viajeros que volvieron al país con sarampión, como aquellas personas que viajaron al Mundial de fútbol de Sudáfrica y otros pacientes que vinieron de Europa". Asimismo, remarcó la importancia de que tanto niños como adultos se vacunen contra el sarampión y la rubéola, como principal método para impedir el reingreso de esta enfermedad al país.

Las medidas de control se centran en la notificación obligatoria a las autoridades de salud, el aislamiento de adultos y niños –los chicos no deben concurrir a la escuela hasta una semana después de que aparezcan las manchas en la piel- y, en los hospitales deberá ser estricto el aislamiento respiratorio.

Durante 2011 se reportaron en las Américas 1310 casos de sarampión importados o relacionados con importación. La transmisión del virus del sarampión a nuestro continente provino en un 71% de países europeos. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, (OMS), las muy bajas coberturas de vacunación en el continente europeo han producido una gran cantidad de acumulación de casos de esta enfermedad.

 

El sarampión: qué es y cómo puede prevenirse. Quiénes deben vacunarse.

Es una enfermedad viral aguda, potencialmente grave, transmisible y extremadamente contagiosa. Las principales manifestaciones clínicas son fiebre, erupciones cutáneas (exantemas y enantemas), coriza (inflamación de la mucosa de la nariz ), conjuntivitis, tos, entre otras. La erupción generalizada, suele comenzar en la cara, desciende al tronco y por último a los miembros. Luego, de cinco a siete días se observa una descamación. Las complicaciones pueden ser por el mismo virus o por una sobreinfección bacteriana, e incluyen diarrea, otitis media, neumonía (es la complicación o causa más común de muerte por sarampión) y meningoencefalitis.

Se transmite fundamentalmente de persona a persona, por diseminación de gotitas de saliva a través del aire. El período de incubación dura unos diez días y varía de siete a dieciocho días desde la exposición hasta el comienzo de la fiebre y unos catorce días hasta que aparece la erupción.

El sarampión constituye un riesgo para todas las personas que no han padecido la enfermedad o que no han sido inmunizadas. No hay un tratamiento específico para esta enfermedad. Las medidas preventivas se basan fundamentalmente en la vacunación oportuna de la población susceptible.

La vacunación antisarampionosa está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación en la vacuna Triple Viral que se aplica a niños en una primera dosis al año de edad y luego en una segunda dosis, en el momento del ingreso escolar a los 6 años.