3 de marzo, Día Internacional de la Audición

Salud recuerda la importancia de la detección temprana de la pérdida auditiva

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La detección e intervención tempranas minimizan las consecuencias de la pérdida de audición, y permiten un mejor desarrollo y rendimiento escolar de los niños.

En vísperas del Día Internacional de la Audición que se conmemora cada 3 de marzo, el Ministerio de Salud de la Nación recuerda que la pérdida de audición y las enfermedades del oído desatendidas, entre ellas la otitis media, pueden tener efectos muy perjudiciales en el rendimiento escolar de los niños.

La pérdida de audición puede deberse a causas genéticas, complicaciones en el parto, algunas enfermedades infecciosas, infecciones crónicas del oído, el empleo de determinados fármacos, la exposición al ruido excesivo y el envejecimiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) 360 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante, de las cuales 32 millones son niños y el 60 por ciento de los casos se deben a causas prevenibles.

Los niños con pérdida auditiva necesitan mayor asistencia escolar. Para una experiencia de aprendizaje óptima es importante el control periódico de los oídos de los niños y su tratamiento acorde según la situación particular.

En Argentina se estima que entre 700 y 2.100 niños nacen cada año con hipoacusia. El Ministerio de Salud de la Nación, a través del Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia, otorga audífonos a los niños nacidos con pérdidas auditivas de diversos grados y para aquellos que padecen hipoacusias profundas otorga además implantes cocleares.

A la fecha, alrededor de 500 niños incluidos en el Programa accedieron a sus audífonos, y más de 180 a la cirugía del implante coclear. Todos los niños deben realizar una rehabilitación del lenguaje al recibir su ayuda auditiva.

Estas prótesis auditivas, que brinda la cartera sanitaria nacional, representan una ayuda fundamental para lograr una adecuada integración escolar. Las personas adultas y niños que padecen pérdida de audición también pueden mejorar su calidad de vida a partir del empleo de subtítulos en las películas, el aprendizaje de la lengua de señas y otras medidas de apoyo educativo y social.

Algunas estrategias de prevención para evitar daños en la audición consisten realizar el tamizaje auditivo a los recién nacidos, vacunar a los niños contra las enfermedades de la infancia, realizar los controles durante el embarazo, evitar el uso de medicamentos que puedan ser nocivos para la audición, reducir la exposición a ruidos fuertes y consultar al equipo de salud ante signos de alarma.