Recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación para proteger a los niños ante la ola de calor

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Los bebés y los niños pequeños –junto a las personas mayores y los enfermos– se cuentan entre los más vulnerables ante la ola de calor que afecta gran parte del país desde hace más de dos semanas. Algunas medidas de precaución son la clave para evitar la deshidratación, la diarrea y otros cuadros que pueden agravarse en poco tiempo.

El ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, afirmó esta mañana que "con estas temperaturas, debemos cuidar especialmente la salud de nuestros niños y niñas, ya que ellos y los adultos mayores son los más vulnerables en estos períodos climáticos extremos", al tiempo que aseguró que "como las temperaturas diurnas superan los 30 grados y durante la noche se mantiene el calor, esto representa un riesgo para la salud de todos, en especial la de los bebés y los niños".

Por este motivo, la cartera sanitaria recomienda atender a las siguientes medidas para cuidar la salud de los más chicos:

1. Mantener la hidratación

La sed intensa es uno de los primeros signos de deshidratación. Para evitarla es necesario beber regularmente agua segura, a lo largo de todo el día. Los bebés de pecho no necesitan hidratación adicional a la leche materna. Sin embargo, deben ser amamantados "a demanda", es decir, sin horario y todas las veces que lo pidan.

Es preferible evitar las bebidas gaseosas y los jugos artificiales, por su carga de azúcar y otros ingredientes. El agua potable y los jugos naturales son sanos y suficientes.

2. Prevenir la diarrea

Para prevenir la diarrea y otras enfermedades, es importante lavarse las manos con agua y jabón:

§Antes y después de manipular alimentos.

§Después de ir al baño o de cambiarle los pañales al bebé.

§Antes de comer, y después de manipular basura o desperdicios.

§Después de tocar alimentos crudos y antes de tocar alimentos cocidos.

§Luego de  haber tocado objetos "sucios", como dinero, llaves, pasamanos, etc.

§Al llegar a casa, viniendo de la calle.

El agua para beber, cocinar y lavar la vajilla debe ser potable. Si no se dispone de agua de red se aconseja hervirla entre dos y tres minutos, o bien agregarle dos gotas de lavandina por litro y dejarla reposar media hora antes de consumirla.

3. Cuidados con los alimentos

Los alimentos se descomponen rápidamente en los días de calor. Lo mejor es preparar la cantidad justa que se espera consumir, para evitar que sobren. Los alimentos frescos no deben quedar fuera de la heladera para evitar cortar la cadena de frío.

La carne -en especial la carne picada-, debe cocinarse hasta que alcance 70° C en su interior. Como regla práctica, hay que cocinarla hasta que pierda el color rosado en el centro.

También es importante evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocidos. Ejemplo: si se corta un pollo cocido en la misma tabla y con los mismos cubier­tos con los que antes se lo cortó en crudo, puede quedar tan contaminado como antes de cocinarlo y deben usarse distintos utensilios para carnes crudas y para las verduras.

4. Cuidados frente al sol

Evitar el sol entre las 10 y las 16 horas. Los niños pequeños deben usar siempre gorros y filtros solares.
Los menores de 1 año no deben ser expuestos al sol directo.

¿Qué hacer si el niño tiene diarrea?

Se sugiere no suspender la lactancia, colocarlo al pecho a intervalos más cortos y continuar con la alimentación habitual (con excepción de verduras crudas y cítricos).

Si el niño  recibe otra leche, continuar con ella más seguido y sin diluir.

Si es mayor de 6 meses, ofrecerle con frecuencia agua potable, caldos caseros o sales de rehidratación oral reconstituidas. No hay que darle té de ningún tipo, agua de arroz, jugos, ni gaseosas.

La diarrea en los niños no se debe medicar con antibióticos (salvo casos especiales y por indicación médica),  ni con bismuto, carbón o medicamentos antidiarreicos.

El cuadro es más grave si el niño tiene menos de un año, si está deshidratado (si vomita seguido, llora sin lágrimas, tiene los ojos hundidos, está irritable o decaído, orina poco o muestra mucha sed), o bien si la diarrea tiene sangre.

En cualquier caso, apenas se presenta la diarrea, hay que llevarlo con urgencia a un centro de salud o a un hospital.