Ministerio de Salud recomienda no vacunarse contra la fiebre amarilla a las personas que viajan a la costa de Brasil

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Además solicita que las personas que viajen a otros destinos del país vecino realicen una consulta médica para evaluar la necesidad de vacunarse contra esta enfermedad.

El Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Jorge Lemus, recomienda a las personas que viajan exclusivamente a los centros turísticos costeros de Brasil no vacunarse contra la fiebre amarilla, ya que a la fecha, esas áreas no representan riesgo para adquirir esta enfermedad. Además, solicita a los viajeros con otros destinos en el vecino país, que realicen una consulta médica para evaluar la necesidad de vacunarse contra esta enfermedad.

Al momento, la estadía en los centros turísticos costeros de Brasil de los estados de Ceará, Sergipe, Rio Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco, Alagoas, Bahía, Espíritu Santo, Rio de Janeiro, São Paulo, Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, no representan riesgo para adquirir la fiebre amarilla.

Para viajes fuera de estas áreas, donde se registró un aumento de casos de fiebre amarilla en los últimos meses –el interior del estado de São Paulo y especialmente el estado de Minas Gerais–, la cartera sanitaria nacional aconseja a quienes vayan a viajar, realizar una consulta médica para evaluar el riesgo de adquirir la infección y la eventual indicación de vacunación, recordando que existen algunas contraindicaciones a tener en cuenta.

Para ampliar información, el ministerio de Salud cuenta con la línea gratuita 0800-222-1002 o puede consultarse la página web: http://www.msal.gob.ar/viajeros/index.php?option=com_content&view=article&id=299&Itemid=46

La fiebre amarilla es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de mosquitos hematófagos infectados previamente por el virus. Tiene dos ciclos de transmisión, uno selvático y otro urbano. En el primero la transmisión se mantiene entre primates y se produce a través de mosquitos típicos de la selva (Haemagogus y Sabethes), mientras que en el ciclo urbano la transmisión a los humanos es a través del mosquito Aedes aegypti.

La enfermedad puede ser grave y provocar la muerte. Aunque no tiene tratamiento específico, puede prevenirse usando repelentes, ropa de mangas largas y de colores claros y uniformes, teniendo mosquiteros y/o aire acondicionado en el lugar de hospedaje y a través de la vacunación específica.