Consejos básicos sobre Lactancia Materna

La LM es una práctica que necesita tiempo, paciencia y constancia. He aquí algunas recomendaciones clave para una lactancia exitosa.


Para disfrutar la lactancia es importante bueno presentes las siguientes recomendaciones:

Poner el bebé al pecho durante la primera hora después del parto:

Esto favorece el apego madre-hijo; mejora la prendida al pecho y permite al niño aprovechar el calostro, que es la primera leche que produce la madre. El calostro es sumamente importante ya que, además de alimentarlo, brinda inmunidad al niño. La cantidad de calostro que la mamá produce es la suficiente para el niño y para favorecer "la bajada de la leche".

No pensar que la leche es mala o insuficiente:

Nuestro cuerpo está preparado para alimentar a nuestros hijos. Por eso siempre que la madre amamante a libre demanda, tendrá suficiente leche. El mito de que la leche no alcanza puede fundarse en que no se distingue claramente las razones por las que llora el bebé; es importante comprender que no siempre el bebé llora por hambre.

Ofrecer alimentos en el momento oportuno:

A partir de los 6 meses cumplidos (180 días), el niño debe empezar a recibir alimentos adecuados para su edad SIN dejar de ser amamantado.

Evitar que duela:

Es necesario poner al bebé al pecho en una posición correcta, que no lastime el pezón. Además, antes de separar al bebé del pecho, se aconseja romper el vacío de la succión colocándole un dedo limpio en la comisura de la boca.

Identificar tempranamente si aparece dolor y actuar:

Dar el pecho no debe doler (sólo puede generar ciertas molestias los primeros días y al inicio de la mamada), si aparece un dolor demasiado intenso y que persiste durante toda la toma es importante consultar con un especialista a la brevedad.

Amamantar a libre demanda:

No hace falta mirar el reloj ni para estimar la hora a la que el niño debe comer, ni para calcular cuánto tiempo estará el niño en el pecho. Lo ideal es conectarse con el bebé y aprender a leer sus señales. Si muestra interés en comer, hay que ofrecerle el pecho sin importar el horario, ya que esto garantizará que la mamá produzca la cantidad necesaria de leche. A medida que el tiempo pase, el bebé y la mamá irán encontrando el ritmo para ellos.

Identificar posibles "estirones":

En ciertos momentos, el bebé crece más rápido. Para acompañar ese rápido crecimiento necesitará más alimento y pedirá la teta más seguido. Lo único que hace falta hacer es continuar amamantando a libre demanda; rápidamente, el cuerpo de la madre producirá más leche y calmará la demanda del niño.


Para amamantar, es importante que la madre esté motivada y tranquila, y el bebé, sostenido y seguro.

Existen distintas posiciones para amamantar y es bueno que ir variando. Sin embargo, cualquiera sea la posición siempre es conveniente:

  • Antes de dar la teta, lavate bien las manos con agua y jabón.
  • Sentate cómodamente, con la espalda apoyada.
  • Llevá el bebé hacia el pecho, y no el pecho al bebé.
  • Fijate que el bebé esté bien prendido al pecho: con la boca abierta abarcando toda la areola y no solamente el pezón. Si está succionando, no lo saques a la fuerza porque eso puede lastimarte. Para evitarlo, hay que introducir suavemente un dedo limpio en la comisura de boca del bebé, entre la mandíbula superior y la inferior.
  • Que la cabeza y el cuerpo del bebé estén alineados con el abdomen de la mamá ("panza con panza").
  • Que la cara del niño esté frente al pecho, y su nariz contra el pezón.
  • Que todo el cuerpo del bebé quede sostenido en tu regazo (y no sólo la cabeza o la cola).
  • Mirá a tu hijo a los ojos, ya que a través de la mirada se refuerza el vínculo.
  • Alimentar al bebé cada vez que lo pida, día y noche: lo que se llama "lactancia a demanda".
  • También es importante que toda la familia colabore: aunque tu pareja no pueda dar el pecho, puede ayudar levantando al bebé y llevándotelo a la cama durante la noche o acunándolo una vez que terminó de tomar la teta.

    También puede darle al bebé la leche materna que dejaste.

    Si tenés dudas o problemas para dar la teta o mantener la lactancia,
    llamá gratis al 0800-222-1002, opción 7.