El llamado a la acción de Toronto

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Una Consulta de 2005, llevada a cabo por OPS en cinco países de las Américas, claramente identificó los cinco desafíos críticos que enfrentan los países en el área de recursos humanos en salud. Estos desafíos se convirtieron en la plataforma común para el Llamado a la Acción de Toronto , por medio del cual el Observatorio Regional se comprometió a una Década de voluntad política, acción enfocada, y recursos financieros hacia el desarrollo y la mejora de los recursos humanos en salud de la Región. El Llamado a la Acción de Toronto define los cinco DESAFÍOS y los principios orientadores y las líneas de acción que los países seguirán para lograr una fuerza de trabajo adecuadamente formada y distribuida, motivada y comprometida en entregar atención de calidad a todos los individuos de la población.

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¿Cuáles son los cinco desafíos?

Aunque cada país tiene énfasis especifico, existen temas comunes donde se puede concentrar el trabajo conjunto. Es en estas cinco áreas que enfocan su trabajo los Observatorios. Los desafíos comunes son:

  • Definir políticas y planes de largo plazo para adaptar mejor la fuerza de trabajo a las necesidades de salud y a los cambios previstos en los sistemas de salud y desarrollar la capacidad institucional para ponerlos en práctica y revisarlos periódicamente.

  • Colocar las personas adecuadas en los lugares adecuados,  consiguiendo una distribución equitativa de los profesionales de salud en las diferentes regiones y de acuerdo con las diferentes necesidades de salud de la población.

  • Regular los desplazamientos y migraciones de los trabajadores de salud de manera que permitan garantizar atención a la salud para toda la población. Al mismo tiempo, desarrollar sistemas para beneficiarse de la inmigración de profesionales de salud al país.

  • Generar relaciones laborales entre los trabajadores y las organizaciones de salud que promuevan ambientes de trabajo saludables y permitan el compromiso con la misión institucional de garantizar buenos servicios de salud para toda la población.

  • Desarrollar mecanismos de interacción entre las instituciones de formación (universidades, escuelas) y los servicios de salud, a fin de adecuar la formación de los trabajadores de la salud para un modelo de atención universal, equitativo y de calidad que sirva a las necesidades de salud de la población.