Antecedentes

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La estrategia Municipios y Comunidades Saludables (MCS) comenzó a implementarse entre los gobiernos locales argentinos en el año 2001, expandiéndose bajo la modalidad de red interinstitucional de municipios y siendo alentada desde el gobierno nacional como forma de profundizar el compromiso con el desarrollo de políticas públicas saludables.
La República Argentina adhirió entonces a la iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con relación al movimiento Municipios y Comunidades Saludables a través del Ministerio de Salud de la Nación. Así, en el año 2003 se creó la Coordinación Operativa de la Red Argentina de Municipios y Comunidades Saludables, a través de la Resolución Ministerial 246/03.

Esta decisión mostró avances significativos en la instalación de la estrategia MCS y se tradujo en una importante extensión territorial de la Red y la consolidación de la identidad Municipios y Comunidades Saludables. Junto con este crecimiento, surgió el reto de profundizar los procesos de gestión política de salud en el nivel local y fortalecer el desarrollo de capacidades institucionales en los municipios para promover salud, mejorando a su vez la articulación con el nivel provincial.

Con la finalidad de institucionalizar y dotar de mayor sustentabilidad a las acciones estatales, Municipios y Comunidades Saludables se configuró, en el año 2008, como Programa Nacional (Resolución Nacional N° 1592/08) convirtiéndose en una plataforma para la construcción de una política de Estado orientada a disminuir las brechas de inequidad, afrontar los determinantes y condicionantes de la salud desde las particularidades territoriales y reconocer las singularidades de cada espacio local.

En una primera etapa (2008-2011), las acciones del Programa se orientaron a incorporar a los municipios, construir articulaciones interinstitucionales y avanzar en la conformación y el fortalecimiento de las Mesas de Trabajo Intersectorial para la elaboración del Análisis de Situación de Salud Local y la implementación de acciones en consecuencia.

La consolidación de esta política de Estado requería de una actualización de las orientaciones programáticas; este desafío dio origen a los “Lineamientos estratégicos 2012-2016” enfocados hacia el desarrollo de entornos favorables a la promoción de la salud con base en la profundización de los compromisos entre los distintos niveles gubernamentales. Durante el año 2016 se introdujeron modificaciones a la estructura organizativa del Ministerio de Salud mediante el Decreto N° 114. En este marco, el área de Municipios Saludables quedó jerarquizada con el rango de Dirección Ciudades, Municipios y Comunidades Saludables, bajo la órbita de la Dirección Nacional de Integración Sanitaria Federal. Asimismo, considerándose la realidad del país, que amerita la inclusión de las ciudades como efectores de las políticas sanitarias del MSAL se decidió incorporar el término Ciudades a la denominación de la Dirección.

Atento a los cambios tanto en materia legal como en relación a la complejización y profundización de los procesos propuestos por el Programa, se evidenció como necesaria la revisión y reformulación de los compromisos a ser suscriptos con el nivel provincial y local, es por esto que se elaboraron nuevas versiones del Convenio Marco, Acuerdo Territorial y sus Protocolos Específicos. Se modificó también el Manual Operativo y Lineamientos Estratégicos del Programa, instrumentos que fueron aprobados por la Resolución Ministerial 2017-129-APN-MS.

Una de las principales novedades que presenta el Manual es el desarrollo en profundidad de la metodología de acreditación, especialmente en lo que concierne a la Fase 3 “Hacia Municipio Responsable” y la metodología de la Fase 4 “Hacia Municipio Saludable”. Se definen allí los propósitos de la acreditación, los requisitos para el ingreso a la fase, los componentes y elementos de gestión a considerar en dicho proceso, los niveles de acreditación y la vigencia de la certificación. Además, se formalizan los instrumentos y procedimientos del proceso de acreditación y se retoman la modalidad de gestión vigente y los mecanismos de financiamiento y rendición para optimizar los procesos administrativos y fortalecer la transparencia de los procesos financieros y de rendición de cuentas de acuerdo a la normativa vigente.

De este modo el ciclo de vida del Programa y sus fases han quedado íntegramente definidos, habilitando a los miembros Responsables a iniciar el tránsito hacia la certificación como Municipios Saludables.